
Aunque la campaña 2022/2023 será recordada como una de las de menor exportación de aceites de oliva de los últimos años, debido a la menor disponibilidad de producto y a los altos precios en origen, las ventas al exterior se han convertido en la viga maestra del sector. Con exportaciones medias por encima del millón de toneladas en las últimas cuatro campañas, e ingresos por encima de los 3.100 millones de euros de media.
El esfuerzo en promoción tanto a nivel institucional (ICEX, Extenda, COI…) como de la Interprofesional, y especialmente el empeño exportador de empresas y cooperativas han permitido crecer con fuerza en ventas al exterior envasadas y sobre todo, diversificar mercado exteriores cada vez más lejanos y de más valor añadido. Ya no es solo Italia y poco más, como en la década de los 90 del siglo XX.
Por países
Sin embargo, aunque son varias decenas los mercados a los que España exporta volúmenes de aceite de oliva destacados en los últimos años, un selecto grupo de países concentra la mayor parte de las ventas. De los datos del último Informe de Comercio Exterior Agroalimentario del Ministerio de Agricultura y de Extenda, se puede comprobar como entre cinco mercados engloban el 65% del total de las exportaciones de aceites de oliva españolas. Italia (25% de media), Estados Unidos (17,8% de media), Portugal (11% de media), Francia (7,2% de media) y China con el 4,3% de media). Por importancia le siguen Reino Unido con el 2,9% de media, Japón con el 2,8%, Alemania con el 2,7%, Australia con el 2,6% y México con el 2,3%.
Estos diez mercados prioritarios para el aceite de oliva español se corresponden más o menos con los mayores mercados importadores a nivel mundial de las estadísticas del Consejo Oleícola Internacional (COI), con la excepción de Brasil. En este mercado, uno de los gigantes del consumo mundial, las empresas y cooperativas españolas no han logrado entrar con fuerza ante el empuje de Portugal, gran dominadora del mercado. Otros mercados de creciente interés para el aceite de oliva español, con importantes crecimientos en los tres últimos años, con Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos.
Según datos del Ministerio de Agricultura, de media, el 53% de las exportaciones de aceites de oliva española tiene como destino la Unión Europea, un porcentaje que en los últimos años ha ido menguando por el empuje de las ventas a Estados Unidos y Asia. Del total de grasas vegetales exportadas cada año por España, el 61% del total serían aceites de oliva. Y el 11% de los aceites vegetales importados cada año por España serían de oliva, por detrás claramente de las compras de palma, girasol y soja.
Por valor económico, Italia con más de 700 millones de euros en compras en una campaña normal y Estados Unidos con más de 500 millones de euros, lideran la exportación española. En ambos países se da el caso de que empresas de matriz española cuenta con importantes instalaciones o filiales marquistas en esos países. A nivel provincial, Sevilla, Córdoba y Málaga lideran las exportaciones de aceites de oliva en volumen. La primera de ellas al albergar varios de mayores grupos envasadores españoles como Migasa, Acesur, Sovena, Goya Spain y las cooperativas Oleoestepa y Agrosevilla.
Importaciones
Un mercado muy activo en los últimos años es el de las importaciones de aceite de oliva, que será gran protagonista en esta campaña 2022/2023 ante la corta campaña española. En las últimas cinco campañas, la horquilla de las compras de aceites de oliva en el exterior ha oscilado entre 150.000 y 250.000 toneladas, con Portugal, Túnez, Turquía y Marruecos como principales suministradores, aunque no únicos. De media, en las últimas cuatro campañas, el aceite de oliva importado tuvo un precio de 3,23 euros/kilo, frente a la media de 3,90 euros/kilo del aceite exportado por España.