
Las miles de toneladas que cada campaña permiten a España ser el primer productor de aceite de oliva a nivel mundial tienen un origen geográfico concreto pero no siempre conocido. Las estadísticas que cada mes publica la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) ofrecen una radiografía de la producción de aceite de oliva en cada comunidad autónoma mediante los datos aportados por las almazaras operativas registradas. Sin embargo, en un porcentaje sensible en algunas de esas comunidades, el aceite producido en las mismas procede de otras regiones limítrofes.
Por ejemplo, cada campaña, en torno a un 8% de la aceituna que se recolecta en la comunidad de Extremadura va a parar a almazaras de provincias limítrofes como Córdoba, Sevilla o Ciudad Real. Al igual que almazaras extremeñas reciben aceituna de los olivares superintensivos del Alentejo portugués. O aceitunas de la Comunidad de Madrid son molturadas en almazaras de Toledo. Este “efecto frontera” en la producción de aceite de oliva, que fue aún mayor en las dos cortas campañas que sufrió recientemente el olivar español (2022/2023 y 2023/2024).
De ahí que cada vez sean más las comunidades autónomas las que están implementando decretos que intentan garantizar la trazabilidad del aceite que se produce en sus almazaras mediante sistemas obligatorios de seguimiento de los movimientos de las aceitunas durante su transporte. Desde su recolección hasta la llegada al centro de transformación o almacenaje.
La última región en proponerlo ha sido la Comunidad de Madrid, exigiendo que los titulares de explotaciones oleícolas deberán estar inscritos en el Sistema de Información de Explotaciones Agrarias (SIEX) y registrar entradas y salidas de las aceitunas. Así, ante cualquier incidencia, se podrá identificar su procedencia y determinar responsabilidades. La región madrileña quiere tenerlo listo para la próxima campaña 2026/2027, también como una herramienta para evitar los cada vez mayores robos que se producen en explotaciones olivareras.
En el caso de la Comunidad de Extremadura, ya en la actual campaña 2025/2026 se han reforzado los requisitos para mejorar la trazabilidad en la entrega de las aceitunas. En cumplimiento de lo establecido en el nuevo Decreto 71/2025, de 8 de julio publicado el pasado 14 de julio, por el que se regula la trazabilidad de la uva y de la aceituna, “las aceitunas deberán circular acompañadas en todo momento del Documento de Acompañamiento normalizado, numerado correlativamente y descargado desde la plataforma ARADO, de gestión de solicitudes de la Junta de Extremadura.
Los olivareros que quieran entregar aceitunas en su cooperativa, almazara privada o puesto de compra deben estar dado de alta en la base de administrados ARADO. y tener inscrita su explotación de olivar en el Registro de Explotaciones Autonómico (REA) de la Comunidad Autónoma con las parcelas correspondientes. Lo que ha ocasionado problemas durante el desarrollo de las primeras semanas de la campaña, o bien por desconocimiento de los nuevos requisitos o por no estar inscrita la explotación en el REA de la región.