
Ibrahim Sabouni es profesor del Centro de Investigación del Olivo en la Universidad de Jouf (Arabia Saudí) y un reconocido consultor internacional en olivicultura.
Estás colaborando y asesorando en el desarrollo del proyecto “Million Olive Endowment” en Arabia Saudí. ¿Qué potencial crees que tiene ese país?
El Proyecto de Dotación de un Millón de Olivos en Arabia Saudita tiene un gran potencial para ampliar los olivares, especialmente dadas las condiciones climáticas y los recursos hídricos disponibles. A continuación se presentan algunos puntos que ilustran estas posibilidades:
Clima seco: los olivos crecen bien en zonas secas, donde pueden soportar altas temperaturas, así como las fluctuaciones de temperatura entre el verano y el invierno.
Recursos hídricos: técnicas modernas de riego: El uso de sistemas de riego por goteo y técnicas modernas pueden ayudar a reducir el consumo de agua y aumentar la eficiencia de su uso, en cooperación con empresas internacionales de España, América…
Uso tecnologías: agricultura de precisión: uso de tecnologías como la teledetección y el big data para mejorar la gestión de los recursos agrícolas, fertilizantes y micronutrientes, cosechadoras, almazaras ultra medernas…
Sostenibilidad: centrarse en la agricultura sostenible y los procesos orgánicos puede mejorar la calidad de los cultivos y mejorar el medio ambiental.
Biodiversidad: elección varietal del olivo (más importante) que se adaptan a las condiciones locales, aumentando las posibilidades de éxito.
¿Cómo valora la situación actual del sector del olivar y la aceituna en Marruecos?
La situación actual del sector del aceite de oliva y de las aceitunas en Marruecos refleja múltiples retos y oportunidades. Si bien existen importantes planes de crecimiento, el sector se enfrenta algunas dificultades que es necesario abordar.
– Competencia global: el aceite de oliva marroquí se enfrenta a una feroz competencia de otros países como España, Portugal y Tunez, lo que afecta a la competitividad del producto marroquí en los mercados internacionales.
– Costos elevados: los agricultores sufren costos de producción elevados, lo que afecta a los precios y en ocasiones los hace poco rentables.
– Falta de apoyo: se necesitan estrategias de apoyo más efectivas por parte del Gobierno para impulsar la producción local y mejorar la calidad de aceite de oliva.
-Oportunidades disponibles: existen planes estratégicos encaminados a potenciar la producción de aceite de oliva y mejorar la calidad de los productos, lo que podría contribuir a incrementar las exportaciones. Es importante centrarse en la mejora de la calidad del aceite de oliva puede ayudar a abrir nuevos mercados y aumentar la demanda del producto marroquí.
-Expansión en los mercados internacionales: Marruecos puede beneficiarse de las oportunidades de exportación en los mercados globales.
En general, el sector del aceite de oliva y de las aceitunas en Marruecos necesita intervenciones urgentes del Estado y de los inversores para mejorar la situación. Las estrategias futuras deben centrarse en apoyar a los agricultores, incorporar la investigación científica en todos los sectores del olivar y del aceite de oliva para aumentar y mejorar la calidad, y aumentar las exportaciones para afrontar los desafíos actuales.
¿Crees que los países del norte de África y Turquía tiene potencial para aumentar sus exportaciones de aceites de oliva pero envasado?
Sí, existe efectivamente un enorme margen de crecimiento en la exportación de aceite de oliva envasado desde los países del norte de África y Turquía. Estos países tienen aceite de oliva de alta calidad (alto contenido de fenoles, alto contenido de ácido oleico), lo que les da una ventaja competitiva en los mercados globales. Colaborar con socios internacionales: establecer alianzas con distribuidores y centros de comercialización en los principales mercados puede facilitar el proceso de ingreso a nuevos mercados.
Por último, por la competencia de precios: el aceite de oliva de Túnez y Turquía goza de precios bajos a nivel mundial debido al bajo coste de la mano de obra, al precio del agua de riego o al cultivo de secano basado en las lluvias para los olivos (caso de Turquía).
*(Con agradecimiento a la colaboración de Javier Sánchez Pedros)