
Los datos conocidos de producción a 31 de enero auguran que el aforo previsto a primeros de campaña -en el entorno de los 1,25 millones de toneladas- se sobrepasará con tranquilidad. Las lluvias intensas en algunas comarcas olivareras caídas durante el mes de enero han retraso algunos días la campaña y por ello los datos de producción del mes de febrero -sobre todo en Jaén y parte de Castilla-La Mancha- serán sensiblemente superiores a lo habitual en este mes que casi cierra la campaña de facto.
Hasta el 31 de enero la producción nacional ha sido de 1,23 millones de toneladas repartidas entre 1.847 almazaras, ya rozando el aforo previsto. Del análisis provincial de estos datos, queda claro que la producción española de aceite de oliva está cada vez más concentrada en siete provincias: cuatro andaluzas, una extremeña y dos de Castilla-La Mancha. Con representación de las tres grandes regiones productoras de olivar españolas.
Según el análisis de los datos de AICA a finales de enero, entre Jaén, Córdoba, Sevilla, Granada, Badajoz, Ciudad Real y Toledo -en orden de mayor a menor producción- concentraron el 90,7% de la producción española. Lo más curioso es que entre todas ellas cuentan con 997 almazaras, es decir, el 54% del total de almazaras que hay operativas en España. Esto supone de facto que entre 850 almazaras se tienen que repartir solo el 10% de la producción restante, suponiendo un grave problema de rentabilidad y viabilidad para muchas de ellas.
A 31 de enero, la provincia de Jaén ha producido 469.562 toneladas para 330 almazaras; Córdoba alcanza las 245.205 tn para 191 almazaras; Sevilla las 109.211 tn para 93 almazaras; Granada las 105-222 tn para 107 almazaras; Badajoz las 76.442 tn para 88 almazaras; Ciudad Real las 69.157 tn para 78 almazaras y la provincia de Toledo las 44.780 tn para 110 almazaras.
Salvo en caso de las provincias de Sevilla y Badajoz, y en menor medida en la provincia de Córdoba y Toledo, el peso mayoritario en casi todas estas provincias recae aún en el olivar tradicional, aunque año tras año comienzan a producir nuevas fincas de olivar superintensivo, en seto o de alta densidad.
Los datos a 31 de enero también ponen de manifiesto los problemas de producción que están teniendo en territorios históricos de olivar como la Comunitat Valenciana con sólo 4.918 toneladas o Aragón con 7.151 tn. La producción en Cataluña también ha estado por debajo de su media con 14.852 tn. Un caso llamativo, para bien, es el de Navarra, donde se han alcanzado las 7.041 tn superando a la gran mayoría del resto de las regiones, fuera de las cinco grandes productoras españolas.