El precio del virgen extra en origen vale menos de la mitad que hace justo un año

Con el aceite de oliva está ocurriendo un hecho insólito en el mercado de la gran distribución en España y en la exportación también. El producto se vende bien, como lo de muestran los datos de salidas en los meses de enero y febrero -por encima de las 100.000 toneladas de forma holgada- conocidos hasta la fecha, que en marzo se refrendarán, y sin embargo su precio en origen ha entrado en barrena. Con los datos finales de campaña en el entorno de los 1,45/1,48 millones de toneladas, los precios del aceite en origen no habían estado tan bajos desde el mes de marzo del 2022. Hace ya tres años.

Las cifras aportadas por INFAOLIVA en la tercera semana de marzo ya muestran que el precio del oliva lampante ha caído de la barrera psicológica de los tres euros/kilo (2,90) mientras que el virgen cotiza casi sin diferencial a 3 uros y el virgen extra de calidad a estándar a 3,3 euros/kilo. En entornos bajistas de precios en origen esta es una de as dinámicas más habituales: el diferencial de precios entre los virgen extra y los lampante se acorta siempre de los 0,40 euros/kilo para abajo.

De esta forma, el litro de virgen extra vale hoy en origen menos de la mitad de lo que costaba a finales del mes de marzo del 2024. En un año, su valor se ha desplomado. De costar 7 euros/kilo a primeros de abril hoy se encuentra por 3,30 euros/kilo. Con los precios actuales del aceite de oliva en origen, a muchas almazaras industriales que compraron la aceituna en diciembre y enero a un precio con los lampantes por encima de los 3,50 euros/kilo comienzan a no salirle las cuentas.

Con mucha mayor producción en España eso sí, pero con buenas salidas comerciales nacionales y en exportación, y sobre todo con una campaña muy corta en Italia, nuestro principal cliente. Los industriales italianos están presionando con mucha fuerza, y grandes volúmenes en las principales plazas de compra en estos días (Jaén, Córdoba, Granada, Sevilla, Ciudad Real, Badajoz y Toledo).

Durante todo el mes de febrero los precios en origen del lampante habían aguantado cercanos a los 3,50 euros/kilo y los virgen extra rozando los 4 euros/kilo. Sin embargo, la consolidación de los datos de campaña parece haber metido prisas a la dinámica comercial de almazaras privadas y cooperativas productoras y situado a los precios en un tobagán de caídas que no se sabe dónde puede llegar.

Por lo pronto, la gran distribución ya está vendiendo los aceites de oliva suave o intenso en botellas de PET a 4,50 euros el litro en oferta de marcas conocidas. No solo de marca de distribuidor. De proseguir en las próximas dos o tres semanas este umbral de precios, no sería raro encontrar pronto en los lineales ofertas de garrafas de cinco litros de oliva suave o intenso a 20 euros. Mucho menos de la mitad de lo que se pagaba por ellas hace apenas un año. 

Las grandes cadenas de distribución han visto como el aceite de oliva, en la actual coyuntura se ha convertido en el gancho comercial ideal para atraer clientes a sus lineales. Tras un año y medio de precios sensiblemente más altos en las tiendas que la media histórica. Una buena noticia para la inflación pero muy mala para el sector productor e industrial oleícola.


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