
Mayo es un mes señalado para la Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva (ORIVA), pero este año adquiere un significado especial: se conmemoran diez años desde su constitución, el 7 de mayo de 2015. Una década dedicada a posicionar el Aceite de Orujo de Oliva como un referente en sostenibilidad, investigación y comunicación dentro del ecosistema olivarero.
Desde sus inicios, ORIVA ha servido como plataforma integradora de las cinco organizaciones clave del sector orujero en España: INFAOLIVA, Cooperativas Agroalimentarias de España, ANEO, ANIERAC y ASOLIVA. Su actividad se articula en el marco de la Extensión de Norma, un instrumento regulador que permite trasladar acuerdos esenciales al conjunto del sector. Desde su creación, ORIVA ha logrado sacar adelante tres Extensiones de Norma, siendo la tercera —vigente hasta la campaña 2028/2029— una garantía de estabilidad y visión a largo plazo.
Ciencia y salud: una década de impulso a la I+D
Uno de los pilares estratégicos de ORIVA ha sido el fomento riguroso de la investigación científica sobre las propiedades y aplicaciones del Aceite de Orujo de Oliva. A través de colaboraciones con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en particular con el Instituto de la Grasa (IG) y el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), se han alcanzado logros notables.
Actualmente, ORIVA cuenta con seis estudios finalizados que evidencian su excelente rendimiento en fritura, su utilidad en repostería y sus efectos positivos sobre la salud cardiovascular, el metabolismo y la prevención de enfermedades como el Alzheimer. Estos trabajos han sido publicados en revistas científicas de prestigio internacional y constituyen una base sólida para reposicionar el producto en el ámbito nutricional y gastronómico.
Una comunicación que transforma percepción en valor
Durante esta década, ORIVA ha desplegado una estrategia de comunicación que ha duplicado la notoriedad del Aceite de Orujo de Oliva, pasando del 4,5 % al 9 % de conocimiento espontáneo, según la consultora GfK Nielsen IQ. Este crecimiento se apoya en una narrativa basada en evidencia científica y sostenida por iniciativas como “El Duelo” —programa formativo en escuelas de hostelería— y los Premios ORIVA de Comunicación, con seis y siete ediciones celebradas respectivamente. También destacan los viajes de prospección con periodistas y nutricionistas, así como una potente estrategia digital que ha contado con la participación de chefs, divulgadores y expertos en nutrición como embajadores del producto.
Motor económico y modelo de sostenibilidad
España lidera la producción mundial de Aceite de Orujo de Oliva, con una facturación superior a los 860 millones de euros en la última campaña y más de 113.000 toneladas producidas, de las cuales un 80 % se exportan a más de 130 países. En el mercado nacional durante el 2024, las ventas han crecido un 45,8 % respecto a la campaña anterior. El sector genera más de 18.000 empleos entre directos e indirectos y cuenta con 50 extractoras y 9 refinerías repartidas por Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Murcia y Navarra.
Además, su modelo de economía circular, basado en el aprovechamiento integral del orujo graso húmedo (OGH), es ejemplo de innovación medioambiental. Este subproducto se transforma en energía, insumos agrícolas y nuevas aplicaciones alimentarias. En este marco, ORIVA trabaja actualmente en el desarrollo de una certificación ambiental específica para el Aceite de Orujo de Oliva, que aporte mayor transparencia al consumidor y prestigie aún más el producto en el mercado.
