Adolfo Peña (ETSIAM-Universidad de Córdoba): “Estamos en los primeros pasos de una nueva etapa en la historia del olivar”

Texto:
Adolfo Peña
Profesor ETSIAM-Universidad de Córdoba

Adolfo Peña Acevedo es Profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes -ETSIAM- (Universidad de Córdoba) y experto en digitalización e Inteligencia Artificial.

La digitalización y la inteligencia artificial (IA) están revolucionando el sector del olivar. El avance imparable de estas tecnologías abre un nuevo horizonte para una olivicultura más eficiente, rentable y sostenible. Sin embargo, este cambio de paradigma requiere más que tecnología: necesita visión, formación y un marco adecuado para su implementación real.

En el corazón de esta transformación se encuentra el dato. Hoy, gracias a sensores, plataformas conectadas y sistemas inteligentes de gestión agronómica, es posible generar información en tiempo real sobre el estado del suelo, el clima, los cultivos o la maquinaria. Esta información, cuando se procesa mediante algoritmos de inteligencia artificial, permite tomar decisiones más precisas, anticiparse a problemas y optimizar recursos.

Uno de los grandes avances actuales es la capacidad predictiva de los modelos de IA. Estos sistemas pueden detectar patrones complejos con series de datos históricos y climáticos para anticipar eventos clave, como enfermedades, plagas o periodos de estrés hídrico. Así, se puede minimizar pérdidas, reducir la necesidad de insumos químicos y mejorar la planificación.

También está cambiando la forma de aplicar tratamientos y gestionar el riego. La digitalización permite adaptar la dosis de agua o fertilizante a las necesidades específicas de cada árbol, y hacerlo en el momento más oportuno, para mejorar la eficiencia productiva, reducir el impacto ambiental o prolongar la vida útil del suelo.

Las nuevas tecnologías están facilitando la automatización de procesos tradicionalmente intensivos en mano de obra, cada vez más escasa. La IA permite el autoguiado de maquinaria, ajustar los parámetros de trabajo en tiempo real y maximizar el rendimiento de la cosecha sin comprometer la calidad del fruto.

En almazaras
En la industria, la inteligencia artificial también está transformando las almazaras. El análisis inteligente de datos permite optimizar los parámetros del proceso de extracción, garantizar la trazabilidad y mantener una calidad constante del aceite. La visión artificial, los gemelos digitales y los sistemas de control automático están permitiendo una gestión más integral y transparente.

A pesar del prometedor potencial de estas tecnologías, su adopción todavía encuentra barreras importantes, como la falta de conectividad en zonas rurales, la escasa formación digital de parte del sector, el alto coste inicial de algunas soluciones y la necesidad de adaptar muchas herramientas al olivar tradicional y de montaña, en peligro.

Además, existe una brecha entre el desarrollo tecnológico y su transferencia real al agricultor. Muchas innovaciones no llegan a implantarse por falta de acompañamiento técnico, dificultades de financiación o desconocimiento de las oportunidades que ofrecen. Superar esta brecha requiere fortalecer los servicios de asesoramiento, promover redes de demostración y facilitar el acceso a servicios y datos abiertos, seguros e interoperables en espacios de datos accesibles para todos.

Pero los beneficios de la digitalización y la IA son indiscutibles. Una mejor toma de decisiones, reducción de costes, mejora de la sostenibilidad ambiental, acceso a nuevos mercados, certificaciones más precisas y una trazabilidad integral son solo algunas de las ventajas que estas tecnologías ofrecen.

Inteligente y conectado
El futuro del olivar pasa por ser inteligente y conectado. No se trata solo de incorporar sensores o plataformas digitales, sino de integrar estas herramientas en una nueva forma de entender el trabajo en el campo, más basada en el conocimiento, la anticipación y la eficiencia. La IA y la digitalización no sustituyen al agricultor, lo empoderan.

Estamos en los primeros pasos de una nueva etapa en la historia del olivar. Una etapa en la que el dato será el principal aliado para producir mejor, con menos recursos y de forma más respetuosa con el entorno. El reto está en facilitar esa transición, con apoyo técnico, políticas adecuadas y, sobre todo, con una apuesta decidida por parte de todos los actores del sector.

Las claves para aprovechar al máximo estas innovaciones son la formación y adaptación de actores implicados. Solo así se podrá garantizar un futuro en el que la tecnología impulse un olivar más eficiente, resiliente y competitivo en el mercado global del aceite de oliva con la ayuda de la inteligencia, y no solo la artificial que es solo una herramienta sino, sobre todo, con la natural, que es la humana.


Una respuesta a “Adolfo Peña (ETSIAM-Universidad de Córdoba): “Estamos en los primeros pasos de una nueva etapa en la historia del olivar”

Deja un comentario