
Los huevos fritos o la tortilla de patatas españolas siempre han sido dos de los platos icónicos de la gastronomía española. Sus ingredientes principales han experimentado un cambio radical en los precios que han cosechado en el año 2025. Si el aceite de oliva ha sido, según datos del INE, el alimento de gran consumo que más ha bajado de precio el año pasado (un 31,6%), los huevos han sido el alimento que más se han encarecido, un 31,3%. Es decir, prepararse unos huevos fritos o una tortilla española apenas habría cambiado de precio en el año 2025 pese a que sus ingredientes principales sí lo hayan hecho.
Los huevos y la carne de vacuno fueron durante el pasado año los alimentos que más se encarecieron en 2025, al cerrar diciembre con subidas anuales de doble dígito porcentual. En concreto, del 31,3% en los primeros y del 17,2%, el segundo, según el Índice de Precios de Consumo (IPC), publicado este jueves 15 de enero por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Los precios de los alimentos y de las bebidas no alcohólicas subieron un 3% en diciembre respecto al mes anterior, frente al 0,2% de incremento del índice general, mientras que en el año repuntaron un 3%, una décima más que el IPC total (+2,9%).
Más en concreto, los alimentos con elaboración, más bebidas y tabaco subieron un 0,3% en el último mes del año y apuntaron un 2,1% en el tramo interanual, mientras que los alimentos sin elaboración (frescos o perecederos) aumentaros sus precios en la cesta de la compra un 0,3% mensual, escalando nada menos que al 6,2% en 2025 con respecto al año anterior.
Al contrario que los huevos y la carne de vacuno, el aceite de oliva fue el alimento que más se abarató del IPC en el año anterior, al bajar el 31,6% con respecto a 2024, según los datos del INE, pero en el mes de diciembre confirmó ya un cambio de tendencia iniciado meses atrás y repuntó un 1% sobre el mes precedente.
A pesar de que el aceite de oliva fue el producto que más redujo sus precios de consumo en 2025, la subida acumulada desde enero de 2021 ha sido del 59,2%, según detalló el INE.
El índice general del IPC subió un 2,9 % en 2025, lo que supone una moderación de la inflación de una décima, mientras que la inflación de los alimentos aumentó dos décimas el año pasado por el encarecimiento de las legumbres y de los aceites.
Con dobles dígitos anuales destacaron también durante el pasado año las subidas de precios de consumo del café (+16,3%), chocolate (+12,7%), y cacao y chocolate en polvo (+12%), pese a que en diciembre comenzaron a bajar precios al aliviarse los problemas de oferta de las materias primas en el mercado internacional.
En el año repuntaron también de forma apreciable otros alimentos como los despojos comestibles (+7,8%); la carne de ovino y caprino (+7,4%); las legumbres y hortalizas frescas (+7,3%); y los frutos secos (+7%).
Por el contrario, las bajadas de precios de consumo se centraron sobre todo en el grupo general de aceites y de grasas (-25,5%), azúcar (-5,5%) y patatas y sus preparados (-0,9 %).
Según las principales rúbricas alimentarias, los Cereales y derivados subieron un 0,4% en diciembre, pero apenas un 0,1% anual; pan (+0,1% y +0,4%, respectivamente), carne de vacuno (+1,4% en dicho mes y, como se ha señalado, un 17,25 anual; carne de ovino (+4,1% y +7,4%), carne de porcino (-04% y +0,6%); carne de ave (+0% y +3,9%); otras carnes (+0,3% y +5,4%).
Por su parte el pescado fresco y congelado experimentó subidas mensual y anual del 2,3%; crustáceos, moluscos y preparados de pescado (+0,25% y +1,8%); huevos (+1,1% en diciembre y +31,3%, como se ha señalado, en el año); leche (+0,1% +4,55), productos lácteos (+0,2% y +2,9%); el grupo de Aceites y grasas (+0,8% mensual y -25,5% anual); las frutas frescas (-3,6% y +5,2%, respectivamente); las frutas en conserva y frutos secos (0% y +6,4%); legumbres y hortalizas frescas (+3,9% y +7,3%); preparados de legumbres y hortalizas (-0,4% y +2%); patatas y sus preparados (0% y -0,9%).
Por último, café, cacao e infusiones bajó un 0,5% en diciembre, pero repuntó, como se ha dicho, un 13,9% anual); azúcar (-0,1% y -5,5%); otros preparados alimenticios (+0,1% y +3,6%); el agua mineral, refrescos y zumos (+0,5% y +2,7%); las bebidas alcohólicas (-1,9% y +0,4%) y, al margen del sector alimentario, el tabaco (+2,6% y +7,4%).