Claudio Ferreira (EVOO Index): “España produce más que nadie pero Italia captura un valor muy superior por litro”

Entrevista con
Claudio Ferreira
Fundador de EVOO Index

¿Cuál es el objetivo de EVOO Index, qué le diferencia de otras referencias de precios y qué ventajas aporta a todo aquel que trabaje en el sector oleícola?

EVOO Index nació de una necesidad muy concreta: no existía una referencia de precios semanal, independiente y de acceso libre para el sector del aceite de oliva en Europa. Los datos oficiales del Ministerio de Agricultura español y de la Comisión Europea estaban ahí, pero dispersos y difíciles de consultar para alguien que simplemente quiere saber a cuánto está el mercado esta semana. Eso fue lo que nos llevó a construir la plataforma.

Lo que hace diferente a EVOO Index es que cubre todas las categorías, desde el Virgen Extra hasta el Orujo, con comparativa semanal entre España, Italia, Grecia y Portugal. Y junto al índice de precios, hemos desarrollado una herramienta de Pasaporte Digital de Producto para que los productores puedan gestionar la trazabilidad de sus aceites de cara al reglamento ESPR de la Unión Europea, que va a exigir este tipo de documentación en los próximos años.

Para quien compra, el índice es una referencia antes de negociar. Para quien produce, es un espejo del mercado. Y para una cooperativa, es una forma de ofrecer trazabilidad digital sin tener que invertir en tecnología propia.

La volatilidad de precios en origen ha sido uno de los grandes problemas históricos del sector oleícola. ¿Puede llegar a ser muy importante entre campañas?

Lo hemos vivido de manera muy clara en los últimos años. El precio del aceite de oliva virgen extra pasó de moverse en torno a los 3 o 4 euros el kilo a superar los 9 euros en el peor momento de la crisis de producción de 2023 y 2024. Una variación de más del cien por cien en menos de dos años. Eso tiene un impacto enorme en todos los eslabones de la cadena.

El problema es que muchos operadores trabajan sin referencias claras. Un comprador que firma un contrato a largo plazo sin saber cómo está el mercado asume un riesgo innecesario. Un productor que vende sin comparar su precio con el benchmark europeo muchas veces deja dinero sobre la mesa. Y una cooperativa que no tiene visibilidad del spread entre países puede estar tomando decisiones con información incompleta.

El índice está ahora mismo en 4,33 euros por litro, con una caída del 1,14% respecto a la semana anterior. Eso es lo que el sector debería poder consultar cada lunes por la mañana, de forma gratuita y sin complicaciones.

¿La diferencia de precios entre países productores y calidades de aceites es muy destacada incluso dentro de una misma campaña?

Sí, y los datos lo confirman de manera muy clara. En este momento, según nuestro índice actualizado a la semana del 10 de mayo de 2026, el spread entre el país más barato y el más caro dentro de la UE es de €2,11/L: Portugal cotiza a €3,86/L, España a €3,90/L, Grecia a €3,99/L e Italia a €5,97/L.

Esa diferencia de más de dos euros por litro entre aceite español y aceite italiano no refleja únicamente diferencias de calidad refleja también posicionamiento de marca, estructura de mercado y capacidad de comunicar valor al comprador final. España produce más que nadie pero Italia captura un valor muy superior por litro. Es un dato que merece reflexión para todo el sector.

La tendencia también es reveladora: en la última semana, España ha bajado un 1,68% e Italia un 1,37%, mientras Grecia se ha mantenido estable. Este tipo de movimientos diferenciales entre países son exactamente lo que el índice permite monitorizar semana a semana.

¿Como principal productor europeo y mundial, el peso de España es clave en la fijación de los precios en origen internacionales del sector oleícola o aún debería ser mayor?

España es, con diferencia, el player más determinante en la formación de precios a nivel mundial. Con más del 38% de la producción global y cerca del 45% de las exportaciones internacionales, cuando España tiene una buena cosecha los precios caen; cuando hay problemas, suben. Lo hemos visto con claridad en los últimos años.

Dicho esto, hay una paradoja que el sector debería abordar: siendo el mayor productor del mundo, España exporta en buena parte a granel y a precio de commodity, mientras que otros países con menor producción, Italia especialmente, capturan un valor muy superior por litro gracias al posicionamiento de marca y a la comunicación de origen y calidad. El propio índice lo refleja: 3,90 euros en España frente a 5,97 en Italia esta semana.

La solución no es producir más, sino comunicar mejor. Y ahí es donde herramientas como el Pasaporte Digital de Producto tienen un papel real: permiten que un comprador en Alemania, en Estados Unidos o en Japón escanee un código QR y acceda a toda la información verificable sobre el aceite que tiene en la mano, su origen, sus certificaciones, su varietal. Eso es lo que convierte un aceite de oliva en algo más que un producto, en una historia con nombre, origen y valor que el consumidor puede conocer, verificar y elegir.


Deja un comentario