
El futuro de Deoleo, propietario de las marcas Carbonell, Koipe, Hojiblanca, Bertolli o Carapelli, sigue en el aire. Entre intereses empresariales y financieros, pero también políticos y de geopolítica agroalimentaria. Tras presentar un buen balance durante el primer semestre del 2026, el fondo de inversión CVC Partners -que controla el 57% de las acciones- cree llegado el momento de desinvertir en el grupo aceitero y conseguir al menos recuperar parte de la inversión que realizó en 2014.
Sobre la mesa, el interés de varios grupos empresariales internacionales pero sobre todo el de dos grandes actores del sector oleícola: la cooperativa Dcoop y la empresa italiana Pietro Coricelli. La operación de venta está siendo coordinada por KPMG. Deoleo factura más de 2.200 millones de euros mientras Dcoop facturó 1.421 millones de euros el pasado año. No es la primera vez que el grupo cooperativo español que preside Antonio Luque, con sede en Antequera (Málaga) vuelve a intentar su entrada en el accionariado de Deoleo.
Hay que recordar que otro de los grandes grupos envasadores de aceite de oliva español, Acesur-Coosur, cuenta con el 5% del capital de Deoleo.
Otros grupos como Bonifiche Ferraresi, Newlat Food, Lesieur (Avril) y Cobram Estate Olive también se habrían interesado por las condiciones de venta, pero sin llegar a realizar ofertas formales por el grupo.
Tanto en el caso de Dcoop como de Pietro Coricelli, de llevar se cabo la toma de control de Deoleo, existiría la obligación de vender alguna de sus marcas emblemáticas sobre todo en el caso del mercado italiano y de Estados Unidos para no salvar los obstáculos de las autoridades de la Competencia.
Según el periódico italiano Italia Oggi, Dcoop habría ofertado en un primer momento 470 millones de euros para hacerse con el control de Dcoop, contando con el sólido apoyo de entidades financieras. No como ocurrió en su día donde la antigua Bankia prefirió que la antigua SOS Carbonell fuera controlada por el fondo de inversión extranjero a que lo hiciera una cooperativa española. Por su parte, Pietro Coricelli, cuya CEO es Chiara Coricelli, podría acercarse a los 500 millones de euros, contando la operación con el total apoyo del Gobierno italiano.
Deoleo resulta una compañía estratégica sobre todo por su posición en el mercado de Estados Unidos, por su cuota de mercado estable en España e Italia, y su por emergente expansión en mercado de futuro como India. Peros obre todo, porque el ajuste laboral e industrial del grupo ya está realizado en estos últimos años.
Tanto Dcoop como Pietro Coricelli cuentan con una destacada presencia en el mercado de consumo de aceites de oliva de Estados Unidos, uno de los de mayor margen unitario.
Pietro Coricelli es uno de los mayores fabricantes y exportadores de aceite de oliva de Europa. Fundado en 1939 en Spoleto (Umbría, Italia), comercializa sus productos en más de 110 países y está dirigido actualmente por la tercera generación familiar, con Chiara Coricelli como presidenta y consejera delegada. Su facturación supera los 230 millones de euros, de los que el 58% procede de la exportación, con Estados Unidos como su mercado clave. En Italia cuenta con una cuota de mercado en aceites de oliva virgen extra del 12% en la gran distribución y ha sido una de las marcas que más ha apostado por el aceite de oliva “Made in Italy”.
Recientemente la empresa ha realizado una importante ampliación de sus instalaciones en Spoleto, con más de 13 millones de euros de inversión y nuevas instalaciones de almacenamiento para 4.200 toneladas de aceite de oliva virgen extra.
Habrá que ver el rally alcista en Bolsa de Deoleo en los últimos días, desde que se conoció el interés de Dcoop y de Pietro Coricelli, como impacta en las condiciones de venta finales de Deoleo. Algún día las acciones han llegado a subir hasta un 23% alcanzando los 0,48 euros la acción cuando el precio objetivo que la mayoría de las firmas de bolsa se situaría entre los 0,34 y 0,37 euros la acción.