
Las cifras aportadas por el COI en las últimas semanas refuerza esta idea: en la pasada campaña 2014/15, Estados Unidos importó más de 311.000 toneladas de aceite de oliva. De esta cantidad, el 58,2% lo fue envasado y el 41,8% a granel.
Estas cifras podrían explicarse por dos motivos: por un lado por el aumento de las ventas de aceites de oliva de marcas de distribuidor que son envasadas en plantas de Estados Unidos. Y por el interés de grandes grupos envasadores, algunos europeos y españoles, por abaratar la logística de los envíos y poder ajustar más los precios venta al público en el mercado norteamericano.