Álvaro Olavarría (Oleoestepa): “Debemos recordar  las mejores palancas para ganar consumidores: salud, sabor y sostenibilidad”

Entrevista con
Álvaro Olavarría
Director de Oleoestepa SCA

¿Cómo ha sido la campaña de producción 25/26 para Oleoestepa?

Afortunadamente nuestra zona recolecta muy temprano, dada la importancia que tiene aquí la aceituna para verdeo, comenzando a mediados de Septiembre con la variedad manzanilla y siguiendo con la hojiblanca. Cuando comienzan a aparecer en las aceitunas las tonalidades del envero, con sus cambios de color a rojizo y morada, inmediatamente se abren las líneas para destino almazara y elaboración de los primeros aceites tempranos. Así, los meses más importantes en volumen de producción del conjunto de nuestras 19 almazaras cooperativas son lo de Noviembre y Diciembre. Cuando llegaron de manera persistente las borrascas en Enero y Febrero más del 60% de nuestros aceites estaban ya elaborados.

Ha sido una campaña mejor que la pasada en producción (+28%) y en calidad, alcanzando 34.600 Tm de aceite de oliva aunque esta cifra sigue estando aún por debajo de nuestra media de 40.000 Tm de aceite de oliva.

Oleoestepa ha presentado un plan de inversiones para los próximos años. ¿Cuáles son los principales objetivos?

Vamos a llevar a cabo la construcción de un nuevo laboratorio y salas de catas de aceites. El actual es del año 1.995 y se nos ha quedado pequeño y no responde a las necesidades que hoy requiere el volumen de trabajo de Oleoestepa. Estará dotado con mayores espacios para el análisis instrumental, salas de oleotecas a diferentes temperaturas, diferentes salas de catas, espacios para formación, etc. Y la otra parte de la inversión será para una nueva línea de envasado muy versátil en diferentes formatos y con mayores producciones y prestaciones, así como equipos complementarios para el conjunto de la envasadora. El objetivo es disponer en los laboratorios y la planta industrial de la última tecnología para atender todas las oportunidades comerciales de aceites de oliva vírgenes extras.

Los virgen extra tienen un consumo más fiel que los oliva refinado. ¿Es una clara tendencia de futuro?

El aceite de oliva virgen extra es el rey de la categoría aceite de oliva en el mercado nacional y el comercio internacional. En todos los mercados internacionales más del 75% del comercio es etiquetado como aceite de oliva virgen extra. En España según Nielsen el aceite de oliva virgen extra es más del 45% de las ventas de la familia aceite de oliva en libre servicio. El aceite de oliva virgen extra comprende los mejores argumentos comerciales para que se consuma  un alimento y en aquellos países donde la cultura gastronómica no está familiarizada con este aceite vegetal o su sabor por las intensidades de picante y amargo puede suponer un freno, los beneficios de su consumo para la salud compensan siendo la mejor palanca para hacer que crezca el consumo.

¿Cómo debe el sector afrontar los cambios de hábitos de consumo?

Tenemos un gran reto. Decía Francisco Grande Covián que «Es más fácil cambiar de religión que de hábitos alimentarios”.  Fue una autoridad en los trabajos de investigación en los efectos para la salud derivados del consumo de aceite de oliva, siendo de las primeras voces en afirmar que «Las tasas más bajas de mortalidad por enfermedades coronarias se registran actualmente en los países en los que el aceite de oliva es prácticamente la única grasa que se consume».

Hoy algunos de estos nuevos hábitos alimenticios son difíciles de revertirlos. Cada vez se hacen menos alimentos fritos y se hacen más comidas de platos ya elaborados que apenas usan grasas vegetales y en el mejor de los casos poco aceite de oliva virgen extra. Debemos recordar  las mejores palancas para ganar consumidores:

La primera de ellas es la salud: hoy se conocen muchos efectos beneficiosos del consumo del aceite de oliva para nuestro cuerpo. Tenemos mucho freno por parte de las autoridades europeas para poder hacer uso de determinadas alegaciones nutricionales en el etiquetado. La segunda sería el sabor, que aporta a los platos los aceites de oliva vírgenes extras. El tercer argumento es la sostenibilidad. El olivar es un bosque mediterráneo, sumidero de CO2, donde habitan una gran diversidad de flora y fauna.


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