
Entrevista con
Gabriel Estévez
Director Compras Grupo Sovena
Gabriel Estévez es el Director de Compras de Aceite de Oliva del Grupo Sovena, uno de los grandes operadores de aceites de oliva y vegetales del mercado mundial tanto envasado como a granel. Con una importante implantación en el mercado español desde sus instalaciones sevillanas.
A dos campañas muy cortas en cuanto a producción (22/23 y 23/24) han seguido dos campañas más normales. ¿Ha alcanzado más estabilidad el mercado de los aceites de oliva en cuanto a comercialización y precios?
En España campañas “normales” significa estabilidad de precios y vuelta a lo que son niveles históricos de los mismos. Antes de estas dos campañas, que curiosamente han sido consecutivas, el precio máximo registrado era de 4,05-4,20 €/kg, cuando en esas circunstancias en enero de 2024 se registraron 9,00 €/kg. Son destacables dos hechos: por un lado, que aún continuamos en un nivel de precio históricamente alto para los aceites de oliva; y, por otro, que, dentro de la categoría virgen extra, se empieza a ensanchar el rango entre un aceite digamos estándar y los de mayor calidad/menos contaminantes y mejor analítica, con valores diferenciales incluso rondando 1€/kg. Este factor empieza a convertirse en estructural por la creciente demanda de requerimientos sobre lo que, al fin y al cabo, no deja de ser un producto 100% natural.
¿Cuáles son los logros más destacados alcanzados por SOVENA como operador global en el mercado de aceites en los últimos años?
El logro más destacado es la consolidación como principal exportador de aceite de oliva a pesar de todas las eventualidades. Hay que recordar que, además de las mencionadas campañas cortas, previamente tuvimos la situación bajo COVID-19, la guerra de Ucrania en 2022 y, desde la llegada de la administración Trump, de nuevo la tensión arancelaria. En un negocio tan financiero como éste y en épocas de altos tipos de interés, hemos sabido manejar facturaciones superiores a los 850 millones de euros solo en la sección de aceite de oliva. Para esto contamos con un excelente equipo que, en todas las áreas y geografías, desempeña un trabajo flexible e impecable de ejecución, ajustado a las circunstancias de cada momento, lo que nos ha proporcionado unos resultados positivos.
Los temas arancelarios (Estados Unidos, Mercosur, acuerdo UE-India) parecen centrar buena parte del protagonismo de los mercados agroalimentarios. ¿Cómo se adapta una multinacional como SOVENA a esta situación?
Con la flexibilidad necesaria en estas situaciones, a pesar de ser una gran estructura. Llevamos unos años donde, por una razón u otra, el proceso de reinventarse es crítico para poder mantener nuestra rentabilidad. Conocimiento de geografías y calidades de aceites en sourcing, alta optimización en los procesos industriales, junto a importantes inversiones en mejoras y aumento de capacidad, conocimiento y una buena reputación en los mercados de venta serían los pilares básicos.
¿Cómo preparar al mercado mundial de consumo de aceites de oliva para campañas de 3,8 o 4 millones de toneladas en el futuro?
En primer lugar, buscando nuevos mercados o creciendo en aquellos con potencial. Esto se hace con promoción -que requiere de unos presupuestos muy importantes- y protegiendo la calidad y la reputación del producto. En segundo lugar, es fundamental trabajar simultáneamente en ambos extremos de la cadena (consumidor y producto), de lo contrario se produce la temida volatilidad de precios, que nos hace retroceder de inmediato lo que cuesta años construir.
Estoy convencido de que estas producciones vendrán más pronto que tarde, dado el continuo crecimiento del olivar a nivel mundial. Y no es sólo España, que cuenta ya con 2,9 millones de hectáreas y con potencial de 2 millones de toneladas de aceite; sino que orígenes como Túnez y Turquía van a convertirse estructuralmente en el 2º y 3er productor mundial.
Ya vimos que el consumo fue muy resiliente (caída media de un 20%) cuando los precios eran el 100% del máximo histórico. Esto nos dice que el potencial de venta existe, pero, como en todo negocio, hay que cuidar tanto el producto, como al cliente final.