
Con la llegada del verano el consumo de cerveza crece de forma muy destacada por el calor mientras el del aceite de oliva disminuye tradicionalmente. Dos productos que a simple vista parecen muy diferentes pero que han logrado de la mano de varias iniciativas ofrecer al consumidor una experiencia agroalimentaria diferente.
Allá por mayo del año 2020, el emprendedor catalán Iván Caelles, muy vinculado al mundo del olivar y del aceite de oliva como productor en la comarca leridana del Pallas Jussa, lanzó al mercado Oliba Green Beer. Tras un acuerdo de envasado con el Grupo Mahou y diferentes visicitudes comerciales, en el año 2022, el holding agroalimentario aragonés Grupo Costa se hace con el control del proyecto
Ahora quien ha entrado con fuerza en el negocio de la cerveza elaborada con AOVE real es la extremeña Aceites Clemen, ubicada en Puebla de Sancho Pérez (Badajoz) en colaboración con la cervecera artesana Castreña Brewing, de Carrucedo en Léon.
Según destacan en Aceites Clemen, se trataría de la la primera y única cerveza del mercado elaborada de forma directa con extracto de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE), prescindiendo por completo de aromas artificiales, extractos refrescantes o subproductos derivados de la aceituna que emplean otras marcas tradicionales. Este lanzamiento es el resultado de un largo camino de investigación y desarrollo. Tras producir con éxito dos versiones previas que incorporaban ligeros toques de aceituna manzanilla, la esperada versión 3.0 (v3.0) ha logrado la integración molecular y organoléptica perfecta del AOVE extraído puramente de aceitunas manzanillas de Extremadura. Para este reto tecnológico, Aceites Clemen ha sumado fuerzas y conocimiento con los maestros cerveceros de Castreña Brewing, referentes en el sector de la cerveza artesana.
Al incorporar AOVE auténtico en lugar de saborizantes químicos, la grasa natural del aceite interactúa de forma física con los componentes de la bebida. Es por ello que Clemenbeer genera una capa de espuma más sutil y ligera que el resto de cervezas comerciales, una característica técnica e indisoluble de su pureza y de la presencia real del «oro líquido».
En el plano sensorial, Clemenbeer se define como una cerveza de base estilo Lager, equilibrada, compleja y altamente disfrutable. En boca y nariz presenta el ligero amargor propio del lúpulo y el sutil dulzor del maíz; sin embargo, el absoluto protagonista es el perfil complejo aportado por los polifenoles del AOVE Manzanilla. Destacan de forma nítida sus notas florales, matices herbáceos y un amargor elegante y característico que prolonga el postgusto.
Pensada como una propuesta refrescante y vanguardista, la cerveza se presenta en un formato de lata de 44 cl, cuenta con una graduación alcohólica de 4.8% vol. y es una opción apta para celíacos al ser completamente SIN GLUTEN. Desde la marca aseguran que la complejidad de sabores se intensifica notablemente en frío, recomendando su consumo en un rango de temperatura de entre 2 y 8 grados centígrados para apreciar la óptima evolución de sus matices.
El producto ya se encuentra disponible para su adquisición a través de la plataforma de comercio electrónico de la marca (www.aceitesclemen.com).