Los recursos de partida de la nueva campaña alcanzan los 1,95 millones de tn de aceite de oliva en España

La campaña 2026/27 comienza con un aforo nacional de 1.602.600 t, un 23,1 % superior a la producción de 2025/26, aumento que se explica casi por completo por Jaén y Córdoba y que se apoya en un año hidrológico muy lluvioso en las principales provincias productoras.

Según un reciente informe de la Plataforma Tierra de Cajamar sobre la nueva campaña oleícola, “si al aforo se suma el enlace (las existencias con las que termina 2025/26 y empieza la nueva campaña), los recursos de partida (existencias iniciales más producción) se situarían en 1.959.500 t, la cifra más alta desde 2018/19. Para absorber la nueva cosecha sin que aumenten las existencias, las salidas netas al mercado (las ventas en el mercado interior y en el exterior menos el aceite importado, es decir, la parte de las ventas que se cubre con aceite español) tendrían que ser en torno a un 29 % superiores a las del conjunto de 2025/26, un ritmo que no se ha alcanzado en ninguna de las últimas campañas”.

Según dicho informe, “con esos volúmenes, los recursos de partida superarían en un 6,3 % el umbral de activación de la norma de comercialización del aceite de oliva, que según los criterios del proyecto de orden para 2026/27 se situaría en 1.843.900 t (cálculo propio), lo que hace probable, aunque no seguro, que antes del 15 de noviembre se acuerde, por primera vez, la retirada temporal de una parte de la cosecha (con un máximo del 20 % de la producción estimada)”.

Los primeros precios de 2026/27 (3,25 €/kg para el virgen extra en el observatorio de la Junta de Andalucía en la segunda semana de octubre, un 23,7 % menos que un año antes) sugieren que el mercado está descontando ya buena parte de ese aumento de la oferta. La evolución de los próximos meses dependerá sobre todo de dos factores. El primero es que la cosecha confirme el aforo, algo sobre lo que conviene ser prudente a la vista de la encuesta de rendimientos de agosto, del calor del verano y de que la producción de la campaña pasada quedó por debajo de lo aforado.

El segundo es la decisión que se adopte sobre la norma de comercialización, que divide a productores e industria. También serán relevantes el ritmo de la demanda exterior, en un año en el que Túnez reducirá previsiblemente su oferta y Turquía la ampliará, y en el que el aceite comunitario soporta en Estados Unidos un arancel del 10 % que no se aplica al tunecino, así como el traslado al consumidor de la bajada en origen, que hasta ahora podría haberse producido solo de forma parcial.

La oferta disponible entre octubre y agosto (existencias iniciales, producción e importaciones) sumó 1.826.400 t, un 1,3 % más que en el mismo periodo de 2024/25, porque el mayor volumen de partida (289.700 t, +55 %) y el aumento de las importaciones compensaron la menor cosecha. Frente a esa oferta, las salidas al mercado alcanzaron 1.350.300 t, un 3,3 % menos que un año antes. Las exportaciones (911.300 t) retrocedieron un 3,7 % y las salidas al mercado nacional (mercado interior aparente, 439.000 t) un 2,5 %.

El resultado es que las existencias a 31 de agosto ascendían a 476.100 t, un 17,3 % más que un año antes y un 20,6 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores. El aumento es especialmente acusado en envasadoras y operadores (208.000 t, +25,2 %), mientras que en el conjunto de almazaras y Patrimonio Comunal Olivarero el volumen se sitúa en 268.100 t (+11,8 %). Expresadas en meses de salidas (cociente entre las existencias y la media mensual de salidas de octubre a agosto), esas existencias equivalen a 3,9 meses, frente a 3,2 un año antes y 3,4 de media en las cuatro campañas previas. Además, unas existencias en manos de la industria envasadora claramente superiores a las de hace un año tienden a reducir su urgencia compradora en el arranque de la nueva campaña.

Según el avance provisional del MAPA publicado el 14 de octubre, la campaña se cerró con unas existencias de 356.900 t a 30 de septiembre (175.700 t en almazaras, 178.300 t en envasadoras, refinerías y operadores y 2.900 t en el Patrimonio Comunal Olivarero), un 23,2 % más que las 289.700 t con las que arrancó 2025/26. Esa cifra implica unas salidas netas en septiembre de alrededor de 122.600 t (cálculo propio a partir de la variación de las existencias y de la producción del mes), lo que está en la parte alta del rango registrado en ese mismo mes en las cuatro campañas anteriores (entre 73.000 y 126.400 t), lo que apunta a un cierre de campaña con un ritmo de salidas relativamente sostenido.


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