El olivar de la Comunidad de Madrid sobrevive al boom inmobiliario pero con menos de 3.000 tn de producción

OLIVAR MADRID
Poda de olivos en el municipio de Brea de Tajo

No es difícil encontrarse olivos en algunas calles y parques de Madrid capital. Como los del Olivar de Chamartín o más a las afueras, los del Olivar de la Hinojosa. O como los olivos de la Quinta de los Molinos. El olivar ha estado muy enraizado a los territorios de Madrid y sus pueblos durante siglos, especialmente la comarca de Las Vegas, la Campiña y el Sur Occidental. Para abastecer durante siglos las ventas y posadas que inundaban la capital.

Pero su potencial ha perdido fuerza en las últimas décadas por varios motivos: la vorágine inmobiliaria con polígonos y urbanizaciones que arrancaron miles de olivos; el despoblamiento de muchos pueblos y sobre todo el envejecimiento de los titulares de pequeñas explotaciones olivareras que no han encontrado relevo.

Aún así, el olivar de la Comunidad alcanza las 25.000 hectáreas, de las que algo más de 3.000 son de olivar ecológico. Con la Cornicabra y la Manzanilla como variedades estrella, y en menor medida la Picual, Carrasqueña y Verdeja. Una buena parte del olivar de la Comunidad de Madrid tiene doble aptitud, sirviendo también para la elaboración de aceituna de mesa.

Aunque su producción ha menguado en las últimas campañas, siguen surgiendo en los últimos nuevos proyectos de almazara que apuestan por la producción de AOVEs de calidad, como las de Oleofanum en Torremocha del Jarama, Vegacarabaña o Oleum Laguna en Villaconejos. Sin olvidar a las grandes protagonistas de la producción de aceites de oliva de la Comunidad: sus cooperativas, como la de Recespeña en Villarejo de Salvanés, la de Arganda del Rey, Colmenar de Oreja, Chinchón, Cenicientos, San Martín de Valdeiglesias, Valdilecha, Navalcarnero o Villa de Prado, entre otras.

Actualmente, según los datos de AICA, existen 22 almazaras en la comunidad que en la pasada campaña han tenido una producción de 2.753 toneladas, muy lejos de las 6.000 toneladas que casi se alcanzaron en la 2013/2014.

Actualmente quedan unos 4.500 olivicultores en la comunidad, la mayoría de edad muy avanzada que siguen manteniendo su pequeña explotación como complemento de renta y gracias a las ayudas de la PAC. Por extensión del cultivo, los municipios más activos en olivar sigue siendo Villarejo de Salvanés, Colmenar de Oreja, Chinchón, Campo Real, Arganda del Rey, Morata de Tajuña y Valdaracete. La comunidad dispone de la marca de calidad Aceite de Madrid.

Aunque la agricultura en general ha perdido mucho peso a nivel administrativo en el organigrama de la administración autonómica, destaca el trabajo de los profesionales del IMIDRA en la mejora del cultivo –como los que desarrolla en la finca experimental La Chimenea de Aranjuez- y sobre todo en su difusión y promoción mediante catas.

Los AOVEs de Madrid destacan por su color amarillo intenso y brillante con ribetes verdosos, aromas limpios y frutados medio-altos recordando a frutas verdes y frescas. En boca se reafirman sus aromas, apreciando un amargo y picante bien equilibrado. Se trata de un producto muy sano y natural, de larga conservación y que mantiene completas sus características sensoriales, dietéticas y nutricionales.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s