
Con los datos finales del mes de marzo puede darse por concluida la campaña de producción de aceites de oliva 2025/2026 a efectos de volumen. La comparativa entre la campaña 2025/2026 con la anterior en términos de cosecha y reparto regional y provincial, dirige los ojos principalmente a lo ocurrido en el olivar de Jaén, el pulmón del olivar español.
Si en la campaña 2024/2025 se produjeron a nivel nacional 1.419.334 de toneladas, en la actual 2025/2026 habría sido, según datos de AICA, un total de 1.277.889. Es decir, una merma de 142.000 toneladas que ha tenido que ver sobre todo con la aceituna que finalmente se ha quedado sin coger en los tajos debido a las fuertes lluvias de enero y parte de febrero.
Si se analiza en detalle lo ocurrido en Jaén, la reducción final de la cosecha en esta campaña ha sido de 177.717 toneladas en relación a la anterior: de 562.003 tn en la 24/25 a las 384.286 tn en la actual. Es decir, la merma en el olivar jiennense ha sido aún mayor que la reducción habida a nivel nacional, que se ha compensado por el aumento de producción en otras provincias andaluzas y en otras regiones que en la campaña anterior tuvieron muy baja producción.
A nivel regional, Andalucía ha pasado de las 1.146.405 tn de la campaña 24/25 a las 953.507 tn de la actual. Mientras, en Castilla-La Mancha, segunda productora nacional, se ha pasado de las 146.395 tn de la anterior a las 138.270 tn de la actual, con un impacto más limitado de las lluvias como también ha ocurrido en Extremadura. Donde la diferencia de campaña ha sido muy reducida entre campañas.
Según el primer análisis del Ministerio de Agricultura con los datos del mes de marzo ya publicados por AICA, “la producción final de campaña 2025/26 de aceite de oliva se situará en aproximadamente 1,29 millones de toneladas, un 9 % menos que la anterior y un 6 % por debajo del aforo de producción avanzado el pasado mes de octubre.Dado el ciclo productivo del aceite de oliva, con estos datos hasta el mes de marzo puede considerarse que la campaña se encuentra prácticamente finalizada”.
Según el MAPA, “las circunstancias climáticas como las lluvias persistentes y las rachas de viento habidas entre diciembre y febrero en gran parte de las zonas olivareras, han producido retrasos en la recolección de la aceituna. En determinadas zonas, además, han provocado daños en el propio fruto. Estas condiciones han influido en la reducción de la producción con respecto a la inicialmente estimada”.
Las primeras estimaciones sobre la producción de aceite de oliva para la campaña 2025/2026, publicadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el inicio de la campaña, en base a los aforos de las comunidades autónomas, apuntaban, con 1,37 millones de toneladas, a unos valores cercanos a los correspondientes a la campaña anterior.
El propio Ministerio de Agricultura ya avisa que “el ritmo de comercialización ha sido muy positivo a lo largo de la campaña y su evolución, en los próximos meses, será clave para la configuración de las existencias finales de campaña que, previsiblemente, y en base a las estimaciones actuales, quedarán por debajo de las de la campaña previa”.
Está por ver en las próximas semanas, ya con los datos finales de campaña publicados y con la experiencia de las salidas mensuales desde el inicio oficial de campaña el pasado 1 de octubre, cuál es la tendencia que muestra los precios en origen. Especialmente el aceite de oliva virgen extra, en una campaña marcada también por una menor calidad en general de la cosecha con las inclemencias meteorológicas, con más lampantes en el último mes y medio de una campaña muy retrasada en muchas zonas.
Hasta la publicación de las cifras finales de campaña en marzo, los precios en origen llevaban muy estables en la última semana en una horquilla de 3,90 a 4,20 euros/kilo en el caso de los virgen extra, entre 3,55 y 3,65 euros/kilo los virgen y entre 3,25 y 3,35 euro/kilos los refinados.
El ritmo mensual de salidas sigue con músculo, en el entorno de las 133.000 tn. Mientras los operadores del mercado (envasadoras, refinadoras) acumulaban a finales de marzo en torno a las 204.000 tn de aceites de oliva en graneles y 33.875 tn en envasado