
Con los datos ya conocidos de la actual campaña 2025/2026, la dinámica de los precios en las últimas semanas ha parecido inmune a las cifras conocidas. Como si ya tuviera la constancia de lo que podía pasar con la menor cosecha esperada. De ahí la importancia de conocer lo ocurrido en la comercialización real de los aceites de oliva en los meses que van de campaña, donde los ajustes de precios en origen han sido relativamente suaves.
Los envasadores integrados en ANIERAC han cerrado el primer semestre de la campaña 2025/26 con unas salidas totales de 349 millones de litros, lo que supone un ajuste del 0,96% respecto al mismo periodo de la campaña anterior. En el acumulado de la campaña, las salidas de aceites de oliva alcanzan los 143,60 millones de litros, con un comportamiento prácticamente estable en términos interanuales (-0,95%). Dentro de esta categoría, el aceite de oliva virgen extra se sitúa en 68,23 millones de litros (-0,96%), mientras que el virgen registra 17,26 millones de litros (+1,01%), siendo la categoría que muestra un mayor repunte. El aceite de oliva “suave” alcanza los 43,80 millones de litros (-0,96%) y el “intenso” los 14,32 millones de litros (-0,85%).
Desde el punto de vista trimestral, la evolución entre el primer y el segundo trimestre de la campaña muestra una ligera mejora de la actividad comercial, al pasar las salidas totales de 171,57 millones de litros a 177,51 millones, lo que supone un incremento del 3,46%, en línea con la progresiva estabilización del mercado.
El análisis de estos datos presenta varias lecturas. La primera de ellas, una tendencia hacia la estabilización de las ventas en el mercado nacional, que en nada tiene que ver con lo ocurrido con las dos campañas de bajas producciones que alteraron por completo el mercado comercializador de aceites de oliva en España.
Sin embargo, la estabilidad de los precios del aceite de oliva en España en sus diferentes categorías, con ofertas en envases de cinco litros muy asequibles, debería mostrar un mayor dinamismo de las ventas. Especialmente en el caso del virgen extra, que ha sido la verdadera locomotora comercial del sector en los últimos años.
Hay que tener en cuenta que en las últimas semanas de abril los precios en origen del virgen extra han oscilado según calidades entre los 4,05 y 4,26 euros/kilo de media, mientras los vírgenes han estado en la frontera de los 3,60 euros/kilo y los lampantes en los 3,30 euro/kilo.
Por su parte, el aceite de orujo de oliva suma 9,31 millones de litros, con un ajuste del 0,88%, mientras que los aceites vegetales comestibles se sitúan en 196,17 millones de litros, con una variación del 0,97%, manteniendo en conjunto un comportamiento estable, con especial peso del aceite de girasol.
Para el director de ANIERAC, Primitivo Fernandez, ha señalado que “los datos de la campaña 2025/26 reflejan un proceso de normalización sectorial que apunta a equilibrar el mercado. Las variaciones contenidas registradas confirman una fase de consolidación tras un periodo excepcional, marcado por una elevada volatilidad de precios y cosechas especialmente cortas en los ejercicios precedentes”.
Para Cooperativas Agroalimentarias de España, “en conjunto, la Comisión Europea estima el consumo interior de los países productores en 1.245.495 toneladas, lo que anticipa que el consumo total en la Unión Europea superará la previsión inicial de 1.442.000 toneladas, pudiendo incluso situarse por encima de los niveles de la campaña anterior.
El buen ritmo de salida de aceite al mercado durante esta campaña, especialmente en los dos últimos meses, unido a unas previsiones de importación más moderadas tras la normalización de la presión inicial de Túnez, apunta a un cierre de campaña muy ajustado en términos de disponibilidad.
Para Cooperativas, “España se consolida como el principal, y prácticamente único, proveedor del mercado comunitario en los meses finales de campaña, cuando es necesario garantizar el suministro hasta la llegada de la nueva cosecha.
En este escenario, la situación refuerza el papel estratégico de España como garante del suministro, con capacidad para atender tanto la demanda comunitaria como internacional, asegurando la estabilidad del mercado y la comercialización del aceite disponible hasta la entrada de los nuevos aceites a partir de diciembre de 2026”.